Por fin, después de seis años de espera, la justicia se siente dispuesta a abordar una parte del caso YAK 42. En el tintero quedarán las razones por las cuales se contrataron los nefastos servicios de la compañía aérea, los informes que revelaban las precarias condiciones en que se desplazaban los soldados españoles, las tropelias y desaciertos de un ministerio de defensa timoneado por uno de los políticos más ineptos que tienen a bien cobrar su paga vitalicia por el servicio prestado.
Mientras un grupo de militares se sientan en el banquillo de los acusados, su inmediato superior de entonces juega a ser portavoz de justicia en las Cortes españolas. Un cargo que pone en entredicho la escasa ética que se maneja en las altas esferas del Partido Popular.
Más rocambolezco, si cabe, son las declaraciones hechas por el general Navarro quien, según sus propias palabras, firmó un documento en turco en el que se informaba que los cadaveres no estaban identificados. El desparpajo de sus palabras en dialogo con el fiscal resulta, cuando menos, preocupante. Pensar que las fuerzas armadas españolas cuentan con un general cuya principal excusa se concreta en no saber turco y decirlo en semejante tono jocoso y balbuceante es digno y merecedor de un guíon de novela esperpéntica.
Mientras los acusados tratan de escurrir el bulto intentando echar las culpas a la administración turca, decenas de familias desesperadas buscan una tumba, un lugar donde depositar las flores a sus muertos.
En su chalet de lujo y alto standing, una rechoncha y tosca figura reposa en su cómodo sillón de piel mientras ojea el periódico buscando las nuevas ofertas de El Corte Inglés.
Salúos.
martes 24 de marzo de 2009
EL YAK 42 CABALGA DE NUEVO.
Etiquetas:
conflictos,
nacional,
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