Vaya desde el principio, mi más enérgica repulsa a quienes, haciendo uso de la fuerza, tratan de imponer lo que la voluntad popular les ha negado.
Cuestionar si el atraco a la democracia perpetrado en Honduras es o no un golpe de estado es, pura y simplemente, un intento de marear la perdiz por parte de la derecha reaccionaria muy proclive a los actos de fuerza como el que acontece.
Por lo visto, el gran "pecado" de Zelaya era proponer un referendum no vinculante que iniciara, dentro de seis meses, un proceso de reforma constitucional para poder ser elegido por segunda vez, si consiguiere la preceptiva aprobación de las cámaras hondureñas. Esa era la grave falta, la gran mancha negra que ha causado que el ejercito haya secuestrado a su presidente sacándolo en pijama de la casa y deportándolo a otro pais.
¿Se imaginan ustedes este mismo hecho por estas latitudes? ¿Se imaginan a Ibarretze sacado de su cama de madrugada por un grupo de militares y deportado a Francia por tratar de realizar un proceso consultivo sin validez legal?
Evidentemente, no podríamos justificar esta actuación militar por considerarla desproporcionada y, apostaria un riñón a que, cualquier persona cabal podría enumerar un puñado de soluciones alternativas a esa forma de actuar.
Pero Honduras no es España. Allí, las viejas oligarquías latifundistas y los magnates de rancio abolengo han visto con temor como Zelaya, salido de las cunas liberales, ha apostado por un nuevo modelo, por una forma de entender la politica diferente a los viejos métodos, a lo hecho durante años por la vieja guardia reaccionaria cuya actuación, a nivel politico social, sólo ha servido para mantener los privilegios de las clases acomodadas mientras el pueblo se moría de hambre.
Este es el precio que tiene que pagar Zelaya por querer hacer una politica populista orientada a la izquierda desafiando a los intereses de las castas adineradas.
Por otro lado, me desconcierta la nueva politica de USA al respecto. Con G. W. Bush sabía uno a que atenerse. Sin embargo, ahora que los buenos están en el poder, me pregunto si la Administración Obama no estará retomando aquella politica exterior norteamericana de la guerra fría donde no se intervenía directamente en los conflictos pero se alentaba, financiaba ayudaba, facilitaba... eso sí, a la sordina.
Si la comunidad internacional, con USA a la cabeza, es capaz de restablecer el orden constitucional en Honduras, se disiparán muchas de mis dudas sobre lo anterior.
Salúos.
lunes 29 de junio de 2009
DEMOCRACIA SECUESTRADA EN HONDURAS
Etiquetas:
antifascismo,
internacional,
justicia,
política
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