miércoles 1 de julio de 2009

LA CRISIS TURISTICA EN CANARIAS

LA CRISIS TURISTICA EN CANARIAS.

Desde la conquista de las islas, a finales del siglo XV, la historia económica de las islas se define perfectamente por la alternancia de auge y crisis de los productos de exportación. Comenzando con el azúcar, el vino, la cochinilla, el plátano y ahora, en los tiempos actuales, con el turismo.

El boom turístico canario arranca allá por los años sesenta de la pasada centuria. Desde sus comienzos, el turismo en Canarias albergaba la semilla de la destrucción en sus adentros. Por esos tiempos, sólo unos pocos privilegiados europeos eran atraídos a las islas por sus encantos paisajísticos y variada etnografía. Con el tiempo, comenzó a llegar el turismo de masas, y aparejado a ello, la vorágine destructora, la fiebre de la construcción, los pelotazos urbanísticos y el dinero fácil.

Sin embargo, con la crisis económica global aparece el fracaso del sector. Sin duda, la apuesta del empresariado por un modelo turístico de alpargata estaba condenada al fracaso. Esos empresarios turísticos que no ha muchas lunas sableaban sin compasión al visitante ofreciendo, en muchos casos, unos servicios abusivos, son los que, en la actualidad, demandan medidas drásticas para reflotar el sector. Unas medidas tan absolutamente disparatadas como, por ejemplo, que se subvencionase a los viajeros de cualquier lugar como si fueran residentes canarios.

No se han dado cuenta que el grueso de turistas europeos que hasta hace poco visitaban las islas pertenecen a las clases sociales más afectadas por la crisis económica y, por muchas medidas que se dispongan, no retornarán mientras siga la crisis global. Y es que el empresariado turístico en su afán de enriquecimiento y especulación han matado a la gallina de los huevos de oro y, con ella, el futuro de miles de canarios trabajadores del sector .


Finalmente, nos podemos preguntar… ¿Qué ofrece Canarias, hoy por hoy, a un turismo de calidad, ese que nunca estará afectado por ninguna de las crisis? ¿Las Verónicas en Playa de las Américas o los chiringuitos de Playa del Inglés? La cruda realidad es que ofrecemos unas aberraciones turísticas obsoletas llenas de pub de mala muerte y pollos de oferta a seis euros.

Igual que las crisis históricas de los productos de exportación, se irán las empresas turísticas a otros lados más interesantes para sus negocios y nosotros, los canarios, empezaremos a comer cemento.

Salúos.

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